LA MARVEL DE LOS 70: EXPANDIENDO EL UNIVERSO (1ªparte)

Porque las sagas cósmicas de Marvel no empezaron en los años noventa con Thanos y la Saga del Infinito. Por Carles Torrellas.

Es innegable que Marvel siempre ha tenido una vertiente cósmica muy patente desde sus inicios. Al fin y al cabo desde sus inicios los grandes exploradores cósmicos han sido Los 4 Fantásticos, aunque últimamente anden algo de capa caída. Pero a pesar de eso, las grandes sagas cósmicas principalmente han estado vinculadas a la franquicia vengadora, aunque los mutantes también han tenido su oportuna e importante ración cósmica. Si bien muchos creen que la etapa más cósmica de la editorial se produjo durante los nefastos años noventa, la verdad es que la etapa más brillante se produjo a lo largo de la experimental década de los años setenta.

En los diez años que van de 1971 a 1980, Marvel produjo 6 grandes sagas cósmicas que dejaron una fuerte huella entre los lectores. ¿Qué cuales son esas 6 sagas cósmicas? Pues tan sencillo como, sentaos y agarraos los machos que esto son palabras mayores!!

  • La Guerra Kree Skrull (1971-1972)
  • La Saga de la ContraTierra (1972-1974)
  • La Guerra de Thanos (1973-1974)
  • La Saga de Fénix (1976-1977)
  • La Saga de Korvac (1977- 1978)
  • La Saga de Fénix Oscura (1980)

¿Cómo os habéis quedado eh? Impresiona ¿verdad? Yo hasta que no empecé a preparar este artículo no me di cuenta de que casi la totalidad de la década de los setenta es puramente cósmica. Por que a excepción de 1975 y 1979 que no hay nada, en cada año mínimo se cuece una gran aventura de tintes cósmicos. Eso sin añadir que en marzo de 1971 Roy Thomas nos presenta en el número 85 de Los Vengadores a la contrapartida de Marvel de la Liga De La Justicia de DC, el Escuadrón Supremo, que aunque no dejan de ser de otra dimensión podríamos considerarlo también como una aventura de tintes puramente cósmicos. Aunque en 1970 ya nos había presentado a sus contrapartidas malvadas, el Escuadrón Siniestro. Pero no nos desviemos de los 6 grandes eventos cósmicos de los que quería hablaros.

En esta primera entrega trataremos de centrarnos en las sagas que ocupan la primera mitad de la década y que sembrarían las semillas de la gran eclosión cósmica de los años noventa. Curiosamente en esta primera mitad de los setenta Los Vengadores serán los grandes dominadores del aspecto cósmico, pasando el testigo en la segunda mitad de la misma a los Hombres X ya bajo el timón de Chris Claremont.

LA GUERRA KREE-SKRULL (1971-1972)

¿Que se puede decir de esta magna obra que no se haya dicho antes y no pueda resultar repetitivo? Sinceramente nada nuevo. Marvel inauguró la década de los setenta con una de sus obras más icónicas y más potentes incluso a día de hoy. Acercándose ya al medio siglo de vida, la Guerra Kree-Skrull supuso todo un tour de force por parte de Roy Thomas que había cogido el testigo de Stan Lee en los guiones de Los Vengadores. ¿Y como ejecutó tan gran movimiento? Usando la tan maltrecha (actualmente) continuidad. Pero vayamos poco a poco. LA GUERRA KREE-SKRULL, así en mayúsculas, es hablar de las historias que han hecho que Marvel sea tan y tan querida por el fandom ( aunque últimamente dan más de cal que de arena) sino que también estamos hablando de unos de los trabajos más memorables de Roy Thomas y John Buscema, junto con un joven Neal Adams que daría mucho que hablar en la industria del cómic. Porque lo que diferencia, al menos para un servidor, a los superheroes Marvel de los de DC, es que estos últimos tienen un aura de imbatibilidad que les resta épica. Los héroes de Marvel son más vulnerables, pero son más indomables. Luchan con todas sus fuerzas ante enemigos imbatibles, no temen hacer un gran sacrificio personal por el bien colectivo y estos ejemplos los veremos en esta obra. Aunque no digo que los superhéroes de DC no hagan lo mismo.

Quizás sea por mi cariño por las historias clásicas, pero pocos eventos de los recientes han conseguido llegar a la suela de los zapatos a esta historia. Y estamos ante una historia donde Los Vengadores están más debilitados que nunca y se enfrentan a una de sus mayores amenazas, nada más y nada menos que dos imperios intergalácticos que llevan milenios en lucha fratricida. Unos pocos, contra miles de billones de Krees y Skrulls. Si esto no es épico que baje San Jack Kirby y me lo diga.

Además, y de regalo, tenemos un cómic, que cada una de sus páginas es una obra de arte, y si no me falla la memoria fue el primer cómic que como lector me impresionó y me maravilló. Y que no deja de ser todo un homenaje a un hito del cine de ciencia ficción como es la película de Richard Flesicher Fantastic Voyage. La sonrisa que se ha dibujado en algunos rostros me demuestran que sabéis muy bien a que cómic me refiero, y que tiene como protagonista precisamente a Ant-Man.

En este cómic tenemos un magnifico ejercicio de continuidad por parte de Thomas. Puesto que en lugar de mandar a otros Skrulls, utiliza a los que Los 4 Fantásticos vencieron en una de sus primeras aventuras, y que Reed Richards hipnotizó haciéndolos creer que eran unas simples vacas. Estos pequeños detalles son los que poco a poco entretejían el entramado que acabó generando el Universo Marvel. Pero centrémonos en esta saga; como en las epopeyas clásicas, primero el héroe cae, fruto de las maquinaciones de los enemigos, y en su momento de mayor debilidad es cuando las tornas se giran y consigue alzarse con la victoria y demostrar que todo el desprestigio que sufrió al inicio fue solo una manipulación malintencionada.

Revisitandolo para poder refrescar los recuerdos que tenía de esta saga, no he podido evitar encontrar referencias cinematográficas y literarias, pero vayamos primero por las cinematográficas, la ya muy obvia de Fantastic Voyage que he citado un poco más arriba, pero también podemos encontrar cierta referencia, o más bien deberíamos hablar de influencia, de esa obra maestra del cine que es LOS SIETE SAMURAIS, del grandioso Akira Kurosawa

Aunque seguramente os sonará mucho más su remake norteamericano dirigido por John Sturges y protagonizado por Yul Briner, Eli Wallach, Steve McQueen, Charles Bronson, Robert Vaughn, James Coburn y Brad Dexter, me refiero a LOS SIETE MAGNÍFICOS

No sólo de referencias cinematográficas se sirve este cómic, el número 93 para ser más precisos, sino que cada una de las 3 partes en las que está dividido rinde homenaje a tres obras clásicas de fantasía, me refiero a ”Regreso a la Tierra” de Raymond F.Jones, “Viaje al centro de la Tierra” de Jules Verne y “La guerra de los mundos” de H.G.Wells. Y esto no sucede en este número si no que también sucede en otros números que componen esta saga. Entre otras muchas sorpresas que nos depara esta saga, veremos como inteligentemente Thomas recupera a viejos héroes de la Golden Age de Timely, la original Marvel, en esta épica saga.

Me gustaría contaros más del argumento de la misma, pero prefiero que os sumerjáis vosotros mismos y disfrutéis lo que es el “sense of wonder” que hizo grande a la casa de las ideas, leed, disfrutad, releed buscad referencias a libros, películas. Y decidme si cómics como estos no son verdaderas obras maestras que perviven en todo su esplendor años, décadas después de su publicación. Quizás os defraude, quizás os maraville, pero lo que si tengo claro es que no os dejara indiferentes.

LA SAGA DE LA CONTRATIERRA (1972-1974)

La Saga de La Contratierra aunque pueda parecer una obra menor, y sin tanto caché como la anterior o como las sagas de fénix en los X-Men o la saga de Korvac, pero tiene su importancia clave por el varios motivos. El primero de ellos es ADAM WARLOCK, reciclado de un personaje que había surgido unos años antes y que había pasado con más pena que gloria por las páginas de Thor, Adam Warlock se convertiría en uno de los actores principales – junto con Capitán Marvel, Thanos, Drax, Pip el Troll y Gamora – en la magna obra de múltiples actos de un dibujante/guionista llamado Jim Starlin. Pero no adelantemos acontecimientos.

La saga de la Contratierra no deja de ser un refrito de múltiples influencias, desde las teorías fanto-científicas que teorizaban sobre la existencia de un planeta gemelo a la Tierra opuesto en la órbita al sol, hasta las más que patentes y potentes influencias de la opera-rock tan de boga en los años 70, Jesucristo Superstar. La trama fue ideada por Roy Thomas, pero tras tener que abandonar la serie tempranamente fue reconducida y ejecutada por Mike Friedrich a partir de las ideas de Thomas.

La Contratierra surge de la necesidad del Alto Evolucionador de recrear la Tierra pero sin los defectos que él le ve. Quiere rehacer el mundo sin que la macula de la violencia lo manche, pero uno de sus experimentos anteriores, uno de los nuevos hombres, seres humanos evolucionados a partir de animales, será su serpiente en el jardín del Edén, nos referimos al Hombre-Bestia, que a la larga se convertiría en uno de los archinémesis del propio Warlock. Mientras el Alto Evolucionador descansa tan la ardua y fatigosa tarea creadora, el Hombre-Bestia introdujó el mal en la obra de Herbert Wyndham, nombre real del Alto Evolucionador. Este insatisfecho de su fallido experimento decide ponerle fin y destruir la Contratierra, pero un ser que hacía poco que había recogido del vacio sideral flotando dentro de una crisálida, le detiene. Y se ofrece a bajar a la superficie del condenado planeta y reparar el daño causado por las manipulaciones del Hombre-Bestia. Ese ser no es otro que Adam Warlock.

A lo largo de una serie de aventuras Warlock se irá enfrentando a los Nuevos Hombres que el Hombre-Bestia había introducido en la Contratierra y los irá devolviendo a su estado original. Pero al final Adam caerá derrotado. La saga quedó, temporalmente, inconclusa con el cierre de la colección del dorado personaje, pero medio año más tarde Gerry Conway y HerbTrimpe la finalizarían en la colección de Hulk, transportando a este a la Contratierra y haciendo que se aliara con un vencido Warlock para derrotar y deponer al Hombre-Bestia que había asumido el aspecto de Rex Carpenter – un metafórico y velado homenaje a la figura de Jesucristo – el presidente de los Estados Unidos. Finalmente los héroes se impondrán pero no sin pagar el alto coste de la muerte del propio Warlock que muere crucificado publícamente.

Aunque posteriormente Adam regresará de entre los muertos cual mesías redentor para derrotar definitivamente a su némesis y revertirlo a su forma lupina original. Tras esta saga el personaje de Warlock caerá en las manos de un novel escritor y dibujante llamado Jim Starlin que lo redifinirá de nuevo y le dará todo el transfondo místico-filosófico con el que varias generaciones de lectores Marvel le hemos conocido y querido. Y lo dotará de todo el potencial y de toda una gama de secundarios del que gozaria en los años siguientes y lo convertirían en lo que es hoy en día.

LA GUERRA DE THANOS (1973-1974)

La aparición de Thanos se debe a toda una serie de pequeñas coincidencias concatenadas. Jim Starlin trabajaba en el Bullpen de Marvel realizando bocetos, y tratando de mostrar al primer editor que se le pusiera delante una carpeta llena de personajes de su invención y todo ello sin mucha fortuna. Por esa época vivia en Nueva York compartiendo apartamento con su amigo Mike Friedrich – quien en su momento ya se ocupó también de Adam Warlock -, y un día Mike le pidió ayuda con un número de Iron Man, el mítico número 55, porque el iba saturaado de faena y estaba bloqueado.

Starlin ni corto ni perezoso aprovechó la oportunidad que se le brindaba y en unas pocas páginas presentó toda una retahila de personajes con los que

amplió el trasfondo cósmico de Marvel. Y no solo eso sino que también aportó a uno de los más grandes villanos del universo Marvel, Thanos. Y aunque su aspecto inicial no era exactamente el que todos conocemos, si que ya fue definido en el siguiente número en el que apareció.

Roy Thomas al ver ese número de Iron Man vió todo el potencial que tenía ese joven Starlin. Y tan pronto como se le presentó la oportunidad le dió el control de la erratica serie de Mar-Vell. Y el primer número con Starlin al mando de esa cabecera fue en las navidades de 1972, y desde luego que fue un verdadero regalo de navidades para todo aficionado a Marvel que se precie. Rapidamente se puso a componer si primera gran epopeya cósmica, sin dejar de incorporar a personajes que dejarian muy pronto su impronta. Tanto para el devenir del personaje del Capitán Marvel, como de todo el lado más cósmico de Marvel, como de la propia editorial en sí. De esta forma en pocos números conocimos a Eón, Muerte, Dragón Lunar, el origen de Drax, asi como de los Eternos de Titán.

Starlin poco a poco fue entretejiendo sus creaciones con la esencia misma del universo Marvel, estableciendo fuertes vinculos con la franquicia vengadora, pero sobretodo dejando un legado tan extenso como rico en personajes y en trasfondos. Hasta el punto que Thanos se convirtió en el grandisimo eastern egg de la primera película de Los Vengadores y en el gran rival a batir con la inmensa Los Vengadores: La Guerra Del Infinito que está por llegar a las grandes pantallas en un par de años. Ver a Thanos empuñar el Guantelete del Infinito, será sin duda alguna, uno de los momentos más espectaculares como fan que viviré en los cines.

Pero centremonos, que me estoy yendo por la parra. Starlin cuando toma las riendas de la serie del Capitán Marvel, define a Thanos como un adorador de la Muerte. Y con ansias de satisfacerla, por lo que rapidamente emprende una carrera para hacerse con algún objeto que le permita conseguir más poder para poder satisfacer al objeto de su enfermizo amor, la mismísima Muerte. En este caso se centrará en una creación de IMA, el cubo cósmico, un objeto de inmenso poder que le concede a su poseedor cualquier deseo que pueda imaginar o concebir. Y Thanos está enterado de la existencia de uno en la Tierra y secuestra a Rick Jones para saber su localización, puesto que la Mente Suprema Kree había guardado en el subconsciente de Rick la localización del poderoso artefacto. Thanos logra arrancar la información de la mente de Rick y hacerse con dicho objeto.

A partir de ahí un grupo de héroes se unirán para tratar de detener los planes de Thanos. Un grupo formado por Mentor y Eros – padre y hermano repectivamente de Thanos – el Capitán Marvel – ahora con poderes de naturaleza cósmica gracias a Eón -, los Vengadores – Iron Man, Thor, Pantera Negra, Visión, Capitán América, Espadachín, Mantis y Bruja Escarlata – y Dragón Lunar y Drax – que descubriremos que son padre e hija -. Aunque pronto este nutrido grupo deberá dividirse en dos, para hacer frente tanto a Thanos como a la flota que este ha mandado para destruir el planeta Tierra.

¿Lograran nuestros héroes sobreponerse a tan gran reto? La respuesta la encontrareís en los cómics.

Resumiendo un poco este primer lustro de la década de los 70, nos encontramos con que en Marvel, aparecen nuevos creadores que aportan una visión y unos personajes nuevos, que enriquecen el ya de por sí rico universo Marvel. Starlin nos traerá una nueva raza de poderosos seres, que los entroncará con la creación de Kirby de Los Eternos, haciendo que uno de ellos sea además un villano de proporciones, y nunca mejor dicho, cósmicas. Roy Thomas reciclará un personaje de segunda en otro con un nuevo y rico transfondo, que mas tarde caerá en manos de Starlin y lo enriquecerá aún mucho más, y le otorgará nuevos secundarios y un transfondo mucho más rico e interesante del que tenía en ese momento. Y todo ello estará perfectamente entretejido, conformando un todo de lo mucho más homogéneo.

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